Reflexión sobre la Epifanía

Hoy que celebramos la Solemnidad de la Epifanía del Señor, les dejo una pequeña reflexión del Papa Benedicto XVI.

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Papa recuerda que todos los hombres necesitamos ser orientados por la Palabra de Dios

VATICANO, 06 Ene. 08 .- Este medio día miles de peregrinos y fieles se dieron cita en la Plaza de San Pedro para rezar el Ángelus Dominical con el Papa Benedicto XVI, quien tras haber celebrado la Santa Eucaristía el día de la Epifanía del Señor, recordó la importancia de ser fieles a la propia vocación para poder alumbrar así el caminar de los hermanos en la fe.

“Desde su primera manifestación, la luz de Cristo comienza a atraer hacia sí a los hombres ‘que Dios ama’, de toda lengua, pueblo y cultura”, fueron las palabras con las que el Pontífice introdujo la oración mariana.

Afirmó también que tal hecho se debe “a la fuerza del Espíritu Santo que mueve los corazones y las mentes hacia la búsqueda de la verdad, de la belleza, de la justicia, de la paz”.

Citando la Encíclica del Siervo de Dios Juan Pablo II, Fides et ratio, Benedicto XVI hizo notar que “los Reyes Magos encontraron en el Niño de Belén” la meta a su “búsqueda de verdad y de una persona a la cual confiarse”.

Los hombres y las mujeres de todas las generaciones necesitan ser orientados: La luz espiritual de la estrella de Belén está siempre presente en la palabra del Evangelio... que no es otra cosa sino el reflejo de Cristo verdadero hombre y verdadero Dios”, continuó el Papa.

Asimismo recordó que “todo cristiano está llamado a dar luz con sus palabras y sus acciones los pasos de los hermanos. ¡Qué importante es que nosotros cristianos seamos fieles a nuestra vocación!”

Finalmente, el Papa saludó a “los hermanos y hermanas de las Iglesias Orientales, que siguiendo el Calendario Juliano, celebrarán el día de mañana la Santa Navidad: es una gran alegría compartir la celebración de los misterios de la fe, en la multiforme riqueza de los Ritos que dan testimonio de la bimilenaria historia de la Iglesia”.

Tras haber rezado el Ángelus, el Papa saludó a los presentes en diversas lenguas y concluyó impartiendo su Bendición Apostólica.

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