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No a la adopción*

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(*)Tomado de ConoZe.com

Un tema tratado con claridad por el psicólogo Enrique Rojas. Hay que ver lo que está en juego y no simplemente arguir a partir de unos supuestos "derechos" sin tener en cuenta a los niños. Todo ser humano tiene por naturaleza el derecho un padre y una madre.

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No a la adopción... de hijos por parejas homosexuales, tema que está hoy sobre la mesa.

El asunto me parece de una extraordinaria responsabilidad. Se trata de educar a unos niños en un ambiente en donde no existe la complementariedad masculina y femenina. Educar es convertir a alguien en persona libre e independiente; tarea de orfebrería, lenta, gradual, progresiva. Educar es acompañar a una persona para enseñarle a vivir, entusiasmándola con lo valioso. Educar es seducir por encantamiento y ejemplaridad, hacia lo mejor.

Voy a intentar esgrimir mis argumentos, en un decálogo sistematizado.

1º. Los padres son los primeros modelos de identidad. Las uniones homosexuales no son matrimonio. No puede ser por derecho lo que no es por naturaleza. Pueden unirse, pero esa relación es pareja de hecho y nada más. Los psicólogos y los psiquiatras mantenemos que la educación en los primeros años de la vida descansa sobre los procesos de imitación, ya que el niño calca la conducta de sus padres, la copia, la reproduce. Si los dos son del mismo sexo, eso va a dejar una impronta en su psicología muy fuerte.

2º. En las parejas homosexuales el niño va a carecer del troquelado masculino y femenino privándole de un ingrediente afectivo esencial, que se complementan el uno con el otro. El matrimonio debe ser entendido como la unión de un hombre y una mujer, lo cual es el fundamento de la familia y el espacio natural donde deben educarse los hijos.

3º. Según el Convenio Internacional de la Haya, la adopción debe tener como principio básico respetar el interés superior del niño. Siendo la finalidad en la adopción encontrar una familia para un niño y no al revés, encontrar a un niño para una pareja. Invertir esta jerarquía de intereses puede ser una forma de explotación de la infancia.

4º. La Asociación Española de Pediatría, a través de su presidente el doctor Alfonso Delgado, ha expresado la siguiente idea: la experiencia humana y clínica nos dice que lo mejor es un niño adoptado por una familia, con un padre y una madre, con roles sentimentales complementarios. Es decir, ofrecerle al niño un ambiente familiar positivo que contribuya a su pleno e integral desarrollo.

5º. La educación sentimental hay que hacerla de forma cuidadosa. Y se requiere para ella del concurso de todo lo que aporta la figura del padre y de la madre. Cada uno con sus cargas e ingredientes afectivos e intelectuales. El modelado de ese niño se enriquece con la acción de los dos.

6º. El niño adoptado no tiene libertad de elección, ya que no puede disponer de su consentimiento. Se convierte así en un objeto de estudio, entra dentro de un ensayo psicológico, con los evidentes riesgos que esto puede traer consigo.

-El niño es sometido a una prueba, cuyas consecuencias desconocemos, es como un laboratorio psicológico, a ver qué sucede con él cuando pasan los años y transita de la niñez a la pubertad y luego a la adolescencia.

-Este experimento se salta el derecho del niño a crecer en un ambiente que se aproxime lo más posible al de la familia natural que no tiene.

-Prevalece el derecho de los adoptantes, sobre los derechos del niño. El bienestar presente y futuro del niño se pospone, adelantándose el de la pareja homosexual.

-El niño no tiene todavía capacidad de análisis y de síntesis y sus primeras vivencias en el seno de esa pareja le van a marcar, dejándole una huella muy fuerte.

7º. La formación de la personalidad en los primeros años es fundamental. Es un campo rico y frondoso, una verdadera ingeniería de la conducta: el niño es como una esponja, que chupa todo lo que va recibiendo en esas cuatro vertientes básicas de cualquier ser humano: física (desde los vestidos, modales, etc.), psicológica (todo lo que es el patrimonio psíquico), social y cultural. Cada una de ellas se abre en abanico y muestra una espléndida gama de matices.

Si los dos son del mismo sexo, esa formación va a ser incompleta, parcial, sesgada... con todo lo que ello significa. Se pueden producir graves daños en el desarrollo del niño y por tanto, no contribuirá al bien común de nuestra sociedad.

Todo científico sabe que, en el diseño de un experimento, se predicen todas las variables y se intenta obtener un resultado basándose en observaciones y conocimientos previos. Los estudios hasta la fecha (noruegos y suecos, especialmente) son contrarios unos, escasos otros y muchos con poco rigor científico.

8º. La educación sexual va a estar condicionada. La sexualidad a esas edades es de gran plasticidad y no está aún bien diferenciada, ya que lo genético puede dejar la voz cantante a lo ambiental. No quiero decir que un niño o una niña educados por una pareja homosexual estén abocados a la homosexualidad. No es así. Pero no hay que perder de vista que el medio ambiente no es determinante, pero sí poderoso.

9º. El niño adoptado por una pareja homosexual entrará con muchas posibilidades en conflicto con otros niños, teniendo que luchar con su entorno, pudiendo verse envuelto en tensiones psicológicas, frustraciones, agresividad, cierta discriminación... y todo esto desde muy temprana edad, lo que puede irle llevando a tener un desajuste de su mundo emocional y un trastorno de la personalidad.

10º. Las personas de condición homosexual merecen todo el respeto y tienen los mismos derechos y deberes que cualquier ciudadano. Cualquier tipo de discriminación o de trato negativo, no debe darse. Pero su unión no es matrimonio, jugar con las palabras es pervertir las realidades. Y la posible adopción de niños puede llevar a jugar con la vida de ellos y convertirlos en conejillos de indias, privándoles de los conceptos fundamentales de la familia

Adiós Depresión

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Hola de nuevo, disculpen la demora en colgar otro post, pero la vida universitaria muchas veces es complicada, es gracioso cómo un estudiante de psicología se puede estresar tanto en semana de parciales, de hecho debería poder sobrellevarlo... Jajaja.

El artículo que les dejo a continuación es algo antiguo - poco más de un año - pero no deja de ser interesante. Es una entrevista a Enrique Rojas -ya hablamos de él anteriormente- sobre la depresión (tema que también se ha tocado).

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Enrique Rojas (Granada, 1949), es una personalidad de referencia en el mundo psiquiatría y fuera de él. Catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid y Director del Instituto Español de Investigación de Psiquiatría, es Premio Extraordinario del Doctorado en Medicina y también Premio Conde de Cartagena de la Real Academia de Medicina de Madrid. El Dr. Rojas podría ser catalogado como un “perforador de superficies”. Su misión es bucear en las almas. Descubrir qué se esconde en los rincones más íntimos de la personalidad para poder dar una solución oportuna a los problemas de la psique.

No es un psiquiatra alejado de la realidad sino de los que se remanga. En alguna ocasión ha dicho “Soy un obrero de la construcción de la psiquiatría, no un arquitecto que lo mira todo desde arriba. Yo bajo a los sótanos de la personalidad. Quiero saberlo todo de mi paciente aunque resumido”.

La enfermedad de la tristeza –como es conocida– se manifiesta cuando la melancolía empieza a hacer mella en el individuo y le impide funcionar en su vida diaria. Puede ser “endógena” (o hereditaria) o “exógena” (fruto de algún acontecimiento desagradable en nuestras vidas) y sus efectos son devastadores: “Quien no ha tenido una depresión no sabe realmente lo que es la tristeza en profundidad”.

Ante la depresión las alternativas son tres: primera, no hacer nada y seguir amargado toda la vida; segunda, poner punto final vía suicidio; y tercera, acudir a un especialista –única solución viable– que reconduzca la situación. Enrique Rojas es uno de los más reconocidos de nuestro país. A pesar de que la enfermedad no es nueva –tiene siglos de existencia– hoy se la conoce más y se la trata mejor.

El 90% de las depresiones se curan. Psicoterapia (estrategias orientadas a corregir los puntos flacos de la personalidad: inseguridad, escasa autoestima, débil estado de ánimo...), farmacoterapia (antidepresivos que disminuyen la ansiedad e incrementan el estado de ánimo), socioterapia (recursos que facilitan el contacto interpersonal) y biblioterapia son algunos de los tratamientos para combatir la depresión. También, gracias al desarrollo tecnológico hoy día existen diversos instrumentos que permiten combatir esta enfermedad como el estimulador magnético transcraneal que corrige las depresiones que no responden a los fármacos. Pero mucho mejor que “curar” es “prevenir”.

Por eso, entre las claves vitales del Dr. Rojas está el saber concatenar con madurez e inteligencia pasado, presente y futuro. Primero, hay que reconciliarse con el pasado, “superar, digerir e ir cerrando las heridas de atrás. Hay gente que no sabe perdonarse”. Segundo, hay que saborear el presente y “querer mucho lo que se tiene”; y es que como decía Shakespeare: “sufrimos demasiado por lo poco que nos falta, y gozamos poco de lo mucho que tenemos”. Y tercero, hay que vivir empapados de futuro. Los retos tiran de nosotros hacia delante y nos mantienen despiertos y coleando. Otro de los “secretos” de la existencia que el Dr. Rojas siempre ha destacado es la importancia de evitar la dispersión. Pocos objetivos (realistas) y a por ellos. Séneca está en el centro de su discurso.

En “De la brevedad de la vida”, el cordobés escribe: “En ninguna parte está quien está en todas partes; a los que pasan la vida de aquí para allá les ocurre que tienen muchos albergues y ninguna morada”. La labor escritora del Dr. Rojas es prolífica y exitosa. “Una teoría de la felicidad” lleva 30 ediciones; “La ansiedad”, 17; “Remedios para el desamor”, 22; y así el resto. Sus escritos acumulan sabiduría intelectual pero también rebosan finura estética. Cuida el fondo y también la forma; el contenido y también el continente; el qué y también el cómo. En sus obras se alternan los textos científicos y los humanistas. Su última publicación es “Adiós, Depresión: En busca de la felicidad razonable” (Temas de Hoy), que lleva más de 100.000 ejemplares vendidos desde noviembre con 30 semanas en la lista de libros más vendidos.

En su faceta más personal está casado desde hace un cuarto de siglo con Isabel Estapé y es padre de cuatro hijas. Habla inglés, francés e italiano. Su pasión, la pintura.

“La inteligencia fría y seca sin afectividad no sirve de nada”

Nos recibe en su despacho donde junto a una amplia biblioteca repleta de libros las paredes aparecen decoradas con cuadros de su cosecha propia.

FRANCISCO ALCAIDE: El economista y fundador del LSE Centre for Economic Performance, Richard Layard, autor del libro “La felicidad” (Taurus), decía: “Se da una paradoja en el corazón de nuestra civilización. Aunque la población es más rica, las gentes no son más felices. A lo largo de los últimos 50 años hemos logrado mejores casas, mejores vestidos, vacaciones más largas y, sobre todo, mejor salud. Sin embargo, las encuestas demuestran claramente que la felicidad no ha aumentado en EE.UU., Japón, Europa continental o Gran Bretaña. Este hecho devastador debería provocar un replanteamiento a fondo de las políticas gubernamentales y sobre cómo conducimos nuestras vidas”. ¿Cuál es su opinión?


ENRIQUE ROJAS: La felicidad ha quedado reducida para muchos a tres cosas: bienestar, nivel de vida y economía. Hay mucha gente con mucho dinero que es muy desgraciada. Para mí la felicidad consiste en hacer algo que merezca la pena con la propia vida de acuerdo con las posibilidades de uno, donde los tres argumentos de la existencia –amor, trabajo y cultura– estén repletos de sentido.

F. A.: La depresión –un tema del que ha escrito mucho– ya ha sido catalogada como la “enfermedad del siglo XXI”. Vd. ha manifestado que “el psiquiatra se ha convertido en medio mundo en el médico de cabecera”. ¿Cuáles son los factores explicativos de esta tendencia?

E. R.: La depresión ha existido siempre. La historia de la depresión es la historia de la tristeza y de la melancolía. El problema es que la sociedad actual es cada vez más competitiva, más agresiva, mejor desde el punto de vista técnico y al mismo tiempo bastante deshumanizada. Esto provoca que los sentimientos que el ser humano alberga en su interior sean de melancolía, apatía, decaimiento, falta de ilusión, desgana.... En este momento, en el país más culto de Europa, Francia, el índice de suicidios entre la gente joven es muy alto. Hay gente muy perdida que no encuentra sentido a la vida. En parte es lógico, porque la sociedad se ha vuelto demasiado fría y excesivamente racional.

La entrevista completa la pueden leer en: http://www.enriquerojas.com/ficha_entrevistas.asp?Id=14

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Aquí les comparto una entrevista al Dr. Enrique Rojas en LIBERTAD DIGITAL. La parte dedicada a la salud tocará el tema de la DEPRESIÓN. Además responderá las preguntas de los telespectadores. Después se tocará el tema de la Ley de la dependencia en España (que no tiene nada que ver con la entrevista al Dr. Rojas pero está incluido en este programa).




También respecto al tema les dejo un video la presentación del libro "Adiós Depresión":

La epidemia del hombre light en el mundo

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Enrique Rojas, el psiquiatra y catedrático español analiza la sociedad de hoy: baja en contenido, sustancia y compromiso. No hay que conocer en profundidad al doctor Enrique Rojas para saber que es un profesional riguroso en el estudio de la psiquis del hombre del siglo que XXI que se deprime, se divorcia, sufre y en fin, está impregnado de los vacíos existenciales propios de la época. Su experiencia, sus investigaciones y su madurez le permiten difundir con total seguridad que hay solución, que la verdadera felicidad existe y que no es imposible permanecer enamorado de su pareja y gozar de una excelente vida conyugal.

En su libro el hombre Light ¿se refiere al varón o al ser humano en general?

Al ser humano en general, bien puede ser hombre o mujer.

¿De dónde surge el hombre Light?

De la sociedad opulenta de los países occidentales, sobre todo Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y la Europa no comunista como consecuencia del bienestar y del nivel de vida.

¿Quién es el hombre Light?

Todos los productos Light como la mantequilla sin grasa, la coca cola sin cafeína y sin glucosa, las bebidas sin alcohol, etc. Ejemplifican al hombre Light que no tiene sustancia ni contenido, que es solo fachada.

El surgimiento de estas personas ¿Qué consecuencias puede traer para la sociedad?

La persona Light tiene 4 características que desde luego repercutirán en la sociedad y estas son: el hedonismo, entronización del placer; el consumismo, acumulación de bienes, sé es más por lo que tiene que por lo que es; como tercera característica está la permisividad, en la que todo vale y todo está permitido y por último el relativismo, donde nada es bueno ni nada es malo y en última instancia todo depende del pensamiento.

¿Qué deben hacer los padres para educar a sus hijos y alejarlos de este estilo de vida?

La persona Light no tiene referente ni remitente, esta obedece a su entorno, el cual gira alrededor del placer, dinero, sexo y utilización del otro. Por lo tanto, los padres deben tener claro que educar es convertir a alguien en persona, es seducir por encantamiento y ejemplo, es entusiasmar con los valores. De tal manera, que la educación es una tarea de artesanía y el prototipo Light es la anti educación.

¿Cómo volver a los valores y cuáles son los esenciales?

Yo creo que en la vuelta a estos, es necesario anotar que los valores antiguos se han ido evaporando y está surgiendo unos nuevos que llamo de re cambio, por ejemplo, la curiosidad por la cultura que emerge de nuevo, la solidaridad, la democratización de países que han estado sometidos a la dictadura, son valores nuevos de recambio que hay que tener en cuenta.

En el campo de la sexualidad, el hombre Light ¿es pleno o no?

En el campo de la sexualidad, existen dos maneras, el sexo sin amor, y el sexo con amor comprometido. En la primera yo uso el cuerpo del otro como objeto y con frecuencia en una sociedad Light. En el segundo caso, el sexo con amor comprometido, origina una relación con la capacidad de reunir, ensamblar lo físico, genital y psicológico, intercambiando dos patrimonios psíquicos, además de lo espiritual y lo histórico, pues no somos animales. En esta relación hay una gran sinfonía, donde todo es junto y al mismo tiempo.

Entonces, ¿las relaciones del hombre Light son infelices?

Sus relaciones son ligeras y livianas más que infelices, pues utiliza al otro y se relaciona por lo que los demás le aportan y tienen.

¿El hombre Light está condenado a vivir en la soledad?

Sus relaciones le producen una depresión clínica o más leve en forma de una vida desmotivada.

Las relaciones que están surgiendo a través de la red, hacen que el hombre no se comprometa ¿Qué opina de esto?

Internet es bueno pero establecer relaciones a través de la red las hace muy superficiales. El hombre fingiendo amor lo que busca es sexo y la mujer fingiendo sexo lo que busca es amor.

En el campo sentimental ¿Cómo piensa el hombre y cómo piensa la mujer?

La mujer sabe mucho más de los sentimientos que el hombre, porque la mujer es portadora de la vida y la transmite a través de su cuerpo y el hombre no, la maternidad es un concepto importante para la mujer, la paternidad viene añadida.

¿Quiénes pueden ser más Light, los hombres o las mujeres?

Se da mas en el hombre que en la mujer, El hombre está envuelto en una fachada de sexo, dinero y poder. Se volvió muy individualista y por esto también le cuesta mantener una relación estable.

¿Los divorcios han aumentado como surgimiento del hombre Light?

Es una causa, pero no se le puede atribuir todo. En mi libro, El amor inteligente que ha salido una edición en ruso, hablo cómo las parejas pueden hacer para mantenerse enamoradas, a través de detalles como fijarse en la belleza interior, saber perdonar, evitar expresiones innecesarias, saber hacer la vida amable a la otra persona con detalles pequeños y no dramatizar un problema o circunstancia negativa.

¿Qué es el perdón?

Un inmediato, “te perdono… me perdonas” si no está acompañado de un esfuerzo por olvidar no sirve de nada, no es auténtico. El verdadero perdón es luchar por olvidar.

¿Qué es la felicidad?

Es tener buena salud y mala memoria, capacidad para pasar las páginas negativas del pasado.

¿Esto lo da la madurez?

Sí, pero no depende de los años sino de la estructura que uno tiene; es serenidad y benevolencia, y esto es disculpar al otro.

¿Cómo lograr en una relación de pareja en crisis, el perdón?

En el libro Remedios para el desamor, explico cómo la pareja en crisis puede lograr habilidades para comunicarse. Dice un verso de un poeta español en el siglo XII, “Corazón que no quiere sufrir dolores pasa la vida libre de amores”.

Carolina Melo Rodríguez
Revista Semana
Diario Expreso de Ecuador